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Entrevista a Rocío Ledesma, Directora Debebé Mirasierra

Jueves, 24 de Noviembre de 2011 17:55

Debeb School_trabajandoPublicado en Minidos  

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Estimulación temprana para bebés inquietos

Jueves, 27 de Octubre de 2011 11:42

Estimulacin 0-12_grupo_copiaPublicado en El Confidencial y escrito por Mª Eugenia Nieto, Directora de Debebé Alameda 

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APRENDIENDO A CREAR: Talleres de expresión y estimulación a través de la música

Jueves, 27 de Octubre de 2011 11:26

CorroPor Alicia Wechsler, Pedagoga Musical. www.musicaparapeques.blogspot.com

I. FUNDAMENTACIÓN 

La vida es ritmo, pulso, acento, silencio, melodía, danza, formas en que los cuerpos se expresan y comunican en lenguajes de texturas y matices infinitos. La música constituye el más universal de los medios de comunicación. 

Sin embargo, un ritmo desenfrenado invade nuestras sociedades, lo que impide a los seres humanos oírse a sí mismos y a los demás, atender a sus propios ritmos y melodías, conocer y disfrutar el más universal de los legados de la historia de la humanidad. 

Los niños y las niñas tienen derecho a desarrollar su potencial creativo desde los primeros momentos de su vida, cuyas bases se asientan en la sensibilidad y la capacidad de expresión. Y los adultos tienen la responsabilidad de proporcionarles la oportunidad de que lo hagan. 

Partiendo de esta filosofía propongo como objetivo global hacer emerger y encauzar las potencialidades musicales innatas que tienen todas las personas, sin olvidar la influencia de la música en el desarrollo global del niño. Siendo la música la que facilitará un desarrollo equilibrado tanto a nivel corporal, afectivo como social. Permitiendo el desarrollo del máximo potencial personal e influyendo directamente sobre su lecto-escritura, ritmo, capacidad de comunicación, coordinación, pensamiento lógico y matemático y memoria pero no solo facilitará desarrollar al máximo estas áreas sino también posibilitará su trabajo en grupo, crear y relacionarse mas libremente, recordar visual y auditivamente, expresar emociones, sensaciones y estados de ánimo. 

El objetivo inicial no es formar músicos sino sujetos libres, equilibrados y felices que puedan disfrutar de la vida y para los que quieran dedicarse a la música tendrán incorporados sus elementos para poder desarrollarlos en un futuro. 

Está demostrado científicamente (“El efecto Mozart para niños” Don Campbell, “La música y el cerebro” Jean-Paul Despins) que antes de nacer y durante los primeros dieciocho meses de vida, el cerebro construye su red de conexiones neuronales (sinapsis) a una gran velocidad y las recubre de mielina que aísla los nervios, capacitándolos para acelerar la transmisión de mensajes y mejorar su funcionamiento. Cada vez que cantamos, acunamos, abrazamos, jugamos con el niño, estas conexiones se refuerzan y no se pierden, cosa que pasaría si el niño no fuera estimulado. 

A partir de los dos años van desapareciendo aquellas ramificaciones que no han sido reforzadas. Se trata de proporcionar al niño un ambiente relajado donde pueda explorar naturalmente la más amplia cantidad de objetos, acontecimientos y sonidos. 

Por todo ello proponemos un programa de actividades musicales creativas dirigido a potenciar la increíble fertilidad que presenta este tramo de edad (0-3) en el acercamiento y descubrimiento de la música y en la creación de hábitos de percepción, atención, coordinación y ejecución que harán suyos toda la vida. 

II. OBJETIVOS GENERALES 

Contribuir al desarrollo global de los participantes en las tres áreas: intelectual, psicomotriz y emocional. 

Desarrollar experiencias que favorezcan el desarrollo musical y el conocimiento de sus elementos básicos (ritmo, melodía, armonía, formas musicales, etc.).  

Despertar en los niños el amor por la música para estimularlos a querer conocerla, sentirse y vivir disfrutando de ella. 

III. METODOLOGÍA 

La metodología se centrará en los siguientes aspectos: 

  1. Participación activa. 
  2. Desarrollo armónico y equilibrado del área sensorial, afectiva – emocional e intelectual. 
  3. Adquisición técnica de los elementos básicos de la Música: Ritmo y pulso, Melodía, Armonía, Percusión corporal e instrumental
  4. Educación vocal y canto. 
  5. Audición musical activa. 
  6. Interrelación de la música con otras artes: - Dramatización - Expresión corporal - Plástica 
  7. Ampliación del repertorio musical. 

CONSIDERACIONES GENERALES 

El currículum de la etapa de Educación Infantil ubica la expresión musical en el área decomunicación y representación, junto al lenguaje, la expresión plástica, la corporal, la dramática y la matemática. A partir de este enfoque podemos tratarla desde tres perspectivas diferentes:  

  • Desde la globalización del área, orientada al desarrollo de las capacidades cognitivas y de expresión. 
  • Desde la educación musical, estableciendo relaciones entre la música y los distintos lenguajes. 
  • Desde la especificidad de la música, relacionando las vivencias con el desarrollo de la capacidad de escucha, la percepción de su funcionamiento como lenguaje y su práctica (canciones, movimiento expresivo, juego instrumental). 

El niño ha de sentir y vivenciar todas las nociones musicales antes de verbalizarlas. De esta manera pasa del estadio de manipulación pura, que es fundamental, al de la utilización consciente del objeto sonoro, lo que le permitirá tener un mayor dominio de sí mismo y de su entorno. En esta etapa es necesario que se conceda privilegio a la audición musical activa, para que los niños tomen conciencia del medio ambiente sonoro, de los parámetros del sonido, de los ruidos exteriores y corporales y del propio silencio. 

Partiremos siempre del juego, que es utilizado por los niños espontáneamente: juegan produciendo sonidos con la voz, con el cuerpo y con los instrumentos, a partir de estos juegos desarrollarán la sensibilidad y las cualidades necesarias para la escucha, capacitándolos para que perciban y se expresen a través del lenguaje de la música, disfrutando y educando (desarrollando) el sentido del oído, de la voz y del ritmo. 

El juego favorece la adopción de actitudes y la apreciación de valores y normas dentro de un marco de socialización y cooperación que posibilita la integración de los niños. Su carácter estimulador y motivador supone la creación de disposiciones favorables de cara al proceso enseñanza-aprendizaje. En la educación musical, el juego permite el abordaje de los contenidos y objetivos previstos en la etapa. 

Los niños experimentarán la alegría de jugar con palabras, sonidos, ruidos e instrumentos que le permitirán poner en funcionamiento la imaginación y la fantasía. Manipular, observar, percibir, comparar, diferenciar y descubrir en situaciones de juego, ayudarán a la adquisición de nuevos conocimientos. 

A través del juego aplican sus experiencias, vivencias y conocimientos, ejercitan sus posibilidades motrices en diferentes situaciones (cantar, tocar o bailar) y además potencian su mundo afectivo y sus relaciones sociales, todo ello contribuirá a aumentar la confianza en sí mismos, su autoestima y su bienestar personal. 

El juego, como intermediario entre el niño y la niña y el mundo sonoro y del movimiento, permite dominar con mayor motivación, seguridad y disfrute los valores musicales y artísticos de los contenidos de las actividades musicales y comunicarlos entre sí. 

La enseñanza de la música puede ser divertida, sin dejar de lado el rigor y adecuado tratamiento de objetivos y contenidos, si sabemos en cada momento por qué y para qué realizamos cada juego no habrá temor de caer en el “activismo”. En el juego musical observamos una práctica lúdica y otra musical. 

Con respecto a la práctica lúdica: 

“En el juego y quizás solo en él, el niño o el adulto están en libertad de ser creadores”. (“Realidad y Juego” D.W. Winnicott). 

Durante la infancia y la adolescencia el juego es un elemento vital en el desarrollo y aprendizaje social e intelectual así como un elemento fundamental para la configuración de la personalidad adulta. 

M.C. Pugmire-Stoy dice en su libro El juego espontáneo: “El juego da oportunidades para la adquisición de competencia social, mejora la mente y fortalece el cuerpo, desarrolla la personalidad y promueve la autoestima positiva. En consecuencia, es tan importante para el niño, como el alimento, el calor y la protección”. 

Otros autores como Chateau (“Psicología de los juegos infantiles”1973) considera el juego como un elemento decisivo para alcanzar la plena madurez: “un niño que no juega será un adulto que no sabrá pensar.” 

Claparede (“Psicología del niño y pedagogía experimental”1996) plantea: “El juego para el niño es el bien, es el ideal de vida. Es la única atmósfera en la cual su ser psicológico puede respirar, en consecuencia, puede actuar. El niño es un ser que juega y nada más.” 

Con respecto a la práctica musical: 

Implica un gran valor en el desarrollo global de la personalidad (junto a la plástica y la dramatización), les proporcionan experiencias de aprendizaje basadas en otra forma de percepción de la realidad, para el desarrollo artístico, emocional y creativo. 

La canción destaca como recurso didáctico al ser la síntesis global de los elementos del lenguaje musical (ritmo, melodía, armonía, timbre, textura, forma). Para los niños el canto es una necesidad y constituye un acto espontáneo en el desarrollo de la capacidad de expresión artística y afectiva, contribuyendo a su desarrollo global (físico-intelectual-afectivo). 

Según Bernal y Calvo (“didáctica de la música en la educación infantil” 1997): 

“La canción implica educación del oído, del sentido rítmico, de la voz, del movimiento y del gesto y de la expresión corporal, adquiriendo técnicas de respiración y relajación, se mejora la articulación y la emisión de la voz, como también el fraseo. Se desarrolla el lenguaje, se amplía el vocabulario y se potencia la memoria y la imaginación. Sin olvidar que realizando la actividad en grupo desarrollaremos también la comunicación, solidaridad, respeto, tolerancia e integración de todos los participantes”. 

Montse Sanuy (Aula sonora, hacia una educación musical en primaria) nos recuerda que “los abuelos ya no conviven con sus nietos y ya no juegan a cantar con los dedos, suertes, retahílas, cosquillas, mover y girar las manos, dar palmadas, balanceos con el cuerpo, adivinanzas, invocaciones, ensalmos, conjuros, etc... Una de las más bellas e importantes tradiciones que hemos perdido en nuestra sociedad actual” 

El aula será entonces el lugar idóneo para trabajar con el juego de movimiento de diferentes procedencias (tradicional, didáctico, infantil, actual y de otras culturas) y modalidades (con o sin movimiento, desplazamiento), individualmente o en grupo (corro, fila, pareja, trío), con o sin objetos (comba, pelotas, aros), para el desarrollo corporal, afectivo, intelectual y social del niño. 

La finalidad principal de la educación musical es hacer que los niños amen la música. 

Deberán aprender a disfrutarla saboreando el silencio y el sonido, la atracción y la sugestión del ritmo, la belleza de una frase melódica y la irradiación que ejerce todo carácter musical. 

El niño vive plenamente el ritmo desde pequeñito, golpeando sus juguetes, el suelo o cualquier objeto. Es natural que la educación musical se apoye desde un comienzo en la parte rítmica, siempre sin olvidar que el niño tiene cuerpo y voz, por lo que el movimiento y el canto son los elementos primordiales. Sin embargo para disfrutar de la música necesita entender sus elementos básicos: ritmo, melodía, armonía, dinámica, expresión, forma, etc. 

La organización de los ritmos musicales debe hacerse desde la práctica, si en vez de respetar la vida y agregarle posteriormente fórmulas, hiciéramos lo contrario, deformaríamos la realidad. 

OBJETIVOS A CONSEGUIR DURANTE EL TRABAJO  

Estimular el desarrollo de las capacidades de los niños a través de la música. 

Valorar la música como factor educativo que favorece el desarrollo integral del niño. 

Lograr un acercamiento a la música, como experiencia de los educadores, para poder seguir trabajando con los niños durante todos los días. 

CONTENIDOS A TRABAJAR  

  • Desarrollo auditivo y rítmico: la voz, el ritmo, imitación, coordinación de movimientos, control motor, desarrollo del lenguaje, entonación. 
  • Fuentes sonoras: RUIDO/SONIDO Los ruidos del entorno, las manos, el cuerpo, los materiales, los instrumentos. 
  • Desarrollo de la sensibilidad auditiva y musical en general. Canciones y audiciones. 
  • Escuchar y aprender a escuchar. Descubrir el placer producido por la audición. 
  • Discriminación auditiva y visual de los instrumentos de las diferentes familias. 
  • Escucha activa relacionando la audición con la práctica musical. 
  • Discriminación de los parámetros del sonido. 
  • Juegos de lenguaje con percusiones corporales. 
  • Actividades motrices / esquema corporal. 
  • Ubicación espacio-temporal. 

HABILIDADES QUE SE DESARROLLAN A PARTIR DE LA PRACTICA MUSICAL ACTIVA 

  • El canto común favorece el desarrollo de las relaciones sociales. 
  • La mímica de las canciones contribuye a la liberación de tensiones y presiones afectivas. 
  • Los movimientos corporales de ritmos simples favorecen el conocimiento del propio cuerpo, el desarrollo psicomotriz y el sentido rítmico y espacial. 
  • Las letras y el lenguaje de las canciones desarrollan el lenguaje, vocabulario, articulación, comunicación y simbolización. 
  • La utilización de canciones y audiciones favorecen el desarrollo de la atención, percepción y sensaciones. 
  • La utilización de instrumentos de pequeña percusión permiten el desarrollo psicomotriz así como las relaciones personales, el respeto al turno del otro y al rol de cada uno dentro del grupo. 
  • El reconocimiento auditivo y visual de los instrumentos de la orquesta nos permite abrir nuevos horizontes y acercarnos a la cultura universal. 
  • La construcción de instrumentos simples nos permite descubrir como y de donde sale el sonido (leyes acústicas). 
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